miércoles, 14 de junio de 2017

Con el paso de los años



—¿Ya viste?, esos pobres ancianos, aquellos que conociste hace más de 30 años—. Digo para mis adentros mientras mis ojos contemplan las siluetas de dos viejos conocidos que rayan en los 90…, sí, casi 90 años, ¿y yo?, quejándome de los que tengo.
            Me miran y se me acercan, son menos de 20 metros los que deben caminar para llegar hasta mí, es la anchura que tiene nuestra calle… —¡Señora, señor, es un placer saludarlos!—. Les digo mientras mis manos estrechan las de la vieja pareja. Es entonces que la percibo, sí, la falta de fortaleza.
            Ojos hundidos, piel reseca, ¡escaso cabello, dentadura no completa!..., y sus pasos, tan cansinos… —¿Cuántos años sin vernos?—, me pregunta la señora mientras el señor, su esposo, levanta con gran esfuerzo su testa —pero, pasa, ¡hablemos de los buenos tiempos!—. Su voz es tan quebradiza que apenas puedo entenderla.
            Caminan delante de mí, apoyados por sus bordones mientras mis pasos se frenan al ritmo de sus talones. Me acomodo en la butaca de la estancia, el aroma en el ambiente huele a viejo. El polvo sobre los muebles se mide sin ningún problema.
En uno de los rincones se aprecia un tanque de oxigeno, junto a él, una silla de ruedas… Mi vista no se detiene; cuadros, figurillas de porcelana, trastos sucios, y en una de las esquinas, también una telaraña —Es hora de tu medicina—. Se acomide la señora mientras el marido se encamina al baño.
Me ignoran, sin intención por supuesto; 5 minutos, quizá 6, en realidad no lo sé, pero más o menos es el tiempo que le toma a la señora disponer de los medicamentos…, se gira despacio —Ouch, ¡otra vez estas rodillas!—. Sus manos tiemblan, sí, el Parkinson es su invitado.

Al mirar que su marido no regresa ella se encamina al baño. La puerta no está cerrada —¡Viejo, otra vez te has hecho fuera!, anda ven, debemos cambiarte la ropa—. Pasan delante de mí, por fin me miran, y tomados de la mano me preguntan… —Disculpe, ¿en qué podemos servirle, estaba nuestra puerta abierta?