lunes, 26 de diciembre de 2016

Amante virtual







No soy amante Virtual, soy real
con defectos sin igual
con un corazón interno
que tan sólo quiere dar

No soy Virtual
no me enamoran las Redes
porque no serán las Redes
las que me impidan amar

No necesito de Megas
tampoco de Giga Bytes
ni de Memorias Externas
ni Velocidad en RAM

Pues mi Sistema funciona
en Alta Velocidad
y mi Disco Duro Interno
ordena sinceridad

No soy amante Virtual
os lo puedo asegurar
con sólo besar tus labios
descubriréis la verdad

Pero si dudáis, os reto
a que dejéis lo Virtual
y que sientas lo que siento
estando en la intimidad

No necesito Teclado
mucho menos un Ratón
pues el amor que ya os guardo
me nace del corazón

Y en el CPU contengo
los versos y mi canción
sin temor a que se pierdan
por falta de Conexión

Y ya no sigo escribiendo
pues me asiste la razón
al deciros que te quiero
al borde de la pasión


Roberto Soria - Iñaki

domingo, 25 de diciembre de 2016

La Princesa Yaseve




Escribir, acto involuntario que mi mente manda, en favor de las vivencias que mis ojos aprecian.

Y ante el ordenador me pongo, pulsando las teclas en un intento por delinear las formas, esas líneas que se convertirán en párrafos, homenaje a un ser maravilloso: La princesa Yaseve; mujer sin duda de talento insospechado, de valores tradicionales, tan escasos hoy en día, gracias a la sociedad que se pierde en lo mundano.

No resulta fácil entender sobre trastornos, sobre todo cuando a la salud afectan. Muchos mueren abandonados en la sombra, penumbra que se regodea con la debilidad mental de quienes ante el sufrimiento emiten quejas. Ella fue prisionera de tan aberrante entorno.

Sola y enferma, fue confinada por algunos a la celda fría y despiadada denominada abandono. Temerosa de mirarse en el espejo, y con una carga emocional sobre sus hombros, se levantó con ciertos tumbos para enfrentar al mundo, un mundo inmisericorde que no entiende de flaqueza.

«¡Ejemplo para muchos!», así le dije, pretendiendo que mis palabras para ella transmitieran fortaleza —Soy sobreviviente—. Me dijo con tristeza, y en mi garganta se apiñaron un sin fin de sensaciones.

Pero me puse erguido, con la frente en alto apuntando en dirección al horizonte. Y le tomé la mano, en juramento de no soltarle sin importar que el viento asome.

Mi nena, así es como le llamo, la mujer que impulsa para superar los retos, porque los retos forman parte de la vida, una vida llena de secretos. Orgulloso me siento al conocerle, de compartir su historia que aniquila. Y en paradoja será su misma biografía, la que ayude a mitigar la pena que conlleva tan singular patología.

Valentía, argumento necesario para presentar garboso, un padecimiento que resulta doloroso. Más ella no se arredra, entiende su misión y la patenta, no obstante lo cruel de la tormenta.

Testigos muchos entenderán la senda, porque sin duda alguna se vencerá la venda, la que se aferró a sus ojos, en el ensayo inútil por colocar cerrojos a la esperanza de vivir sin importar abrojos, empeñados todos, en detener la enmienda.

Mi narrativa no concluye, de hecho recién comienza, porque el compendio que describe a la princesa, terminará cuando por fin cierre mis ojos.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Encontré lo que quería



Por fin encontré lo que quería,
Una luz que alumbrara mi camino
Que señalara la luz de mi destino
Sin ser  juzgada por las fauces de la fiera

Encontré lo que quería,
Un amor que no conoce de fronteras
La pasión que no se pierde en las quimeras
De un entrono agazapado en la utopía

Eres mía,
Sentenció con gran firmeza el sentimiento
Que a kilómetros viajaba con la pluma
Para escribir nuestra historia en un momento

Tiempo al tiempo, me dijo con ternura
No apresures que la noche no es tan larga
Y si el manto de mis besos te hace presa
Tan sólo déjate llevar por mi locura

Y me hizo suya,
Sin tocar un solo poro de mi piel enardecida
Sin mancillar los anhelos que tenía
Cuando mi mente en la ignominia se perdía

Sentí que ardía,
Y mi cuerpo sin piedad se estremecía
Por el fuego de su amor que en cofradía
Se mezclaba con mí andar aventurero

Ya te quiero,
Musitaron mis labios sin lamento
Y en un beso sin final surgió el intento
Por entrelazar su mano con la mía

Qué ironía,
Sin pensar encontré lo que quería
Y aunque vivo prisionera del recuerdo
Esta historia, sólo es mía



Roberto Soria - Iñaki

martes, 18 de octubre de 2016

Amor de lidia





Dejad que mis manos se llenen de tu cuerpo
y mis labios que se humecten de dulzura
pues te marchas sin razón, y el desconcierto
me aniquila en un acto de locura

No me habréis de matar con tu abandono
porque guardo tus caricias y los besos
y serán el oxigeno perfecto
para ventilar las penas y el encono

¡Vete pues que no pienso retenerte!
lista está tu valija ya en la puerta
y aunque sangra el corazón por la desdicha
nada importa porque el alma ya está muerta

Mirad pues en qué termina nuestro idilio
en un acto reprobable de mi suerte
pues te exculpo de tu engaño despiadado,
nada debes como pago por quererte

El amor que te tuve fue sincero, no temáis
y si habréis de clavarme la estocada
moriré como el toro en burladero
con honor, frente al torero.


Roberto Soria - Iñaki

miércoles, 14 de septiembre de 2016

Brindemos con ron



Por fin la invité,
preparé las copas,
y los bocadillos de fresas traviesas
en el centro mismo de mi habitación.

Y un poco de ron,
para calentar el invierno inclemente
mientras que su frente reposa desnuda
junto a los latidos de mi corazón.

Seré fanfarrón;contaré a su oído
los mil y un suspiros que hicieron la cita
ante la insistencia de mi tentación.

Y en un trabalenguas,
mentiré diciendo que el sexo no importa
mientras que la tela se estira impetuosa
en la forma misma de mi pantalón.

Con una canción
pintaré su boca,
hasta que la loca manía por su pelo
me llene de celos como inspiración.

Y así el edredón,
clamará su cuerpo
para que el desierto que fuera mi huerto
se llene de flores como bendición.

Diré la verdad,
porque no conozco
su pelo, su rostro, ni tengo la copa
que albergue una gota del mentado ron.

Y así vivirá,
en mi mente loca
la mujer que nunca me beso la boca
porque sólo existe en la imaginación.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Escribir o leer


Debemos amalgamar las dos voluntades de tales talentos para poder crear una simbiosis que nos permita capitalizar esa opción de entendimiento que parece resistirse ante las perversas intenciones de unos cuantos.

#Adictosalalectura se convierte en esa opción tan proclamada, @LusaGuerrero socia fundadora de la AIEI y de la primer cooperativa de escritores independientes de España E. Proust, cita puntualmente la necesidad de emancipar las plumas y tinteros del monopolio que mantiene secuestrado al talento literario; en un acto revolucionario pacífico y pensante, movimiento que ostenta como arma principal la de la sabiduría, la escritora cita: «Mi lucha es inmensa, pero no declinaré la oportunidad que me brinda la vida para promover un cambio.»

Un sin número de eslabones conforman esa cadena, cuya aleación presenta características afines en pro de la cultura; escritores, lectores, literarios, dramaturgos, poetas, blogueros y muchos otros unen sus esfuerzos en su afán por lograr tal encomienda.

«El talento literario es un legado para la humanidad, más no para llenar los bolsillos de buitres carroñeros.» ¡Qué viva la libertad de pensamiento, qué no se muera la pluma!


Roberto Soria- Iñaki


 












martes, 2 de agosto de 2016

Niurkubana





Mi Cuba hermosa,
cómo sacarte de mi mente
si te llevo en la sangre
de la cual soy orgullosa.

Cierto, tuve que dejarte
para conquistar un sueño,
en un intento por volar
para mirar mi desempeño.

Y en lo sinuoso del camino
como premio a mi bravura,
brotó una parte de mí
que me llenó de ternura.

La Virgen del Cobre
la mandó a mi vientre,
para no sentirme sola
para acariciarla siempre.

Deja que te diga
mi adorada Cuba,
que del amor he probado
lo que la vida me ha dado.

Han robado mis caricias
y el corazón he brindado,
en un intento por saber
del sentimiento dorado.

Y aunque a veces he llorado
quiero compartir contigo,
que la miel que me he bebido
mi corazón ha endulzado.

No me ha faltado el sustento
ni el abrigo de una casa,
pero te extraño mi Cuba
como se extraña la raza.

La estrella de tu bandera
ilumina mi camino
pintando de azul, blanco y rojo
la ruta de mi destino.

Pero te llevo en el alma
bendita tierra Cubana,
y voy a despertar un día
con el calor de la Habana.

Más si la muerte me llama
estando en tierra lejana,
me transportaré en el viento;
pues mi corazón te ama.


Roberto Soria - Iñaki