miércoles, 14 de septiembre de 2016

Brindemos con ron



Por fin la invité,
preparé las copas,
y los bocadillos de fresas traviesas
en el centro mismo de mi habitación

Y un poco de ron,
para calentar el invierno inclemente
mientras que su frente reposa desnuda
junto a los latidos de mi corazón

Seré fanfarrón,
contaré a su oído
los mil y un suspiros que hicieron la cita
ante la insistencia de mi tentación

Y en un trabalenguas,
mentiré diciendo que el sexo no importa
mientras que la tela se estira impetuosa
en la forma misma de mi pantalón

Con una canción,
pintaré su boca,
hasta que la loca manía por su pelo
me llene de celo como inspiración

Y así el edredón,
clamará su cuerpo
para que el desierto que fuera mi huerto
se llene de flores como bendición

Diré la verdad,
porque no conozco
su pelo, su rostro, ni tengo la copa
que albergue una gota del mentado ron

Y así vivirá,
en mi mente loca
la mujer que nunca me beso la boca
porque sólo existe en la imaginación