viernes, 8 de septiembre de 2017

Blog literario

Dolors López-La princesa Yaseve

Salvador Sparti

José Antonio González Queiro

Crucigrama



Un sismo de 8.4 grados en la escala de Richter sacude a México… Huracanes, tormentas tropicales y en general, fenómenos naturales devastadores azotando una porción del planeta.
La tierra reclama, se manifiesta poniendo en evidencia la fragilidad del ser humano. Pero al parecer no es suficiente, la mano del hombre interviene… opresión, conatos de guerra global, terrorismo, dictadura, asesinatos, abuso de poder, pobreza extrema; pareciera ser que la meta principal es la destrucción total de las especies.
Observo, intento razonar, la ignorancia me hace presa. Escucho clichés que me confunden, demagogia pura, pura demagogia. La humanidad insiste en estar dividida, y a los líderes les ocupa que sus pies crezcan sin proporción pues entre más grandes mejor, para pisotear sin miramientos a los débiles de voluntad y con ello, amasar fortunas exorbitantes y poder.
Dogma, conocimiento que se considera cierto de modo absoluto…, no lo entiendo, y al no entender me doy cuenta de que lo más sencillo resulta ser lo más complicado, al menos para mí.
 Busco respuestas en espera de encontrar los porqué de una humanidad tan lastimada, pero entre más indago más confusión se genera en mi cerebro. Los líderes religiosos beben y comen en utensilios de oro y plata, degustando los manjares más exquisitos y exóticos, bebiendo sin sed de los mejores vinos, sobra decir que, de costos inaccesibles para la mayoría de los mortales.
Los políticos estructuran presupuestos absurdos, aberrantes, cuyos recursos multimillonarios serán utilizados tan sólo en su propio beneficio… no, un momento, estoy siendo injusto con ellos, repartirán las migajas entre la población expectante.
Y la “sociedad” cuyo adjetivo calificativo le queda muy grande, pues ni es conjunto ni se relacionan para convivir. Al menos no la mayoría.
Retomo el diccionario, —HUMANIDAD— del latín humanitas, -atis «Conjunto de todos los hombres, condición propia del ser humano, sentimiento de lástima hacia los que sufren.» Al menos así lo dice el diccionario. No, definitivamente, no estoy entendiendo nada.


Roberto Soria - Iñaki


miércoles, 6 de septiembre de 2017

El lamento de la rosa



La miré, silueta garbosa
y entre sus manos la rosa que una vez le regalara…
flor marchita, de pétalos acartonados
que fuera testigo mudo de un pacto entre enamorados.

Era tarde
y para no hacer alarde resumiré que me amaba
pero decidió marcharse, no sin antes excitarse
por la pasión desbordada.

Porque bastaba un suspiro para robarle el aliento
¡porque las caricias mutuas eran puro sentimiento!
y nuestros cuerpos ardientes, como guerreros valientes…
sin tregua se disfrutaban.

«¡No, no te vayas!»
Le grité desesperado
y en un suspiro anegado se burló de mi desgracia
restregándome en la cara lo añejo de su falacia.

El tiempo continuó su marcha
mis heridas se cerraron
y en un giro del destino
nuestras almas se encontraron...

—Quiero verte, aunque no pueda tenerte.
Me dijo en mensaje fatuo. Y sin dudar respondí
—¡Esto es algo baladí, ya no te tengo confianza!
y no será una alabanza la que me incline ante ti.

Decisión bizarra, puedo jurar que le amaba
mas mi dignidad gritaba que ante la traición sufrida
es mejor acariciar la herida
que revivir la batalla.


©Roberto Soria - Iñaki

jueves, 31 de agosto de 2017

La espiga

—¿Por qué te empeñas en caminar entre la hierba mala?— le dijo al HOMBRE un viejo morador de la comarca. El HOMBRE respiró profundo, con la vista fija contemplando el horizonte.
Después de unos instantes depositó sus rodillas sobre el campo, con ambas manos removió cuidadoso la maleza. Arrancó de tajo los hierbajos, para dejar al descubierto la belleza de una espiga… El anciano la miraba complacido, al tiempo que aquel HOMBRE pronunciaba —Es por esto que lo hago, porque aun entre lo malo habita el trigo.


©Roberto Soria – Iñaki